En general, la mayoría de protocolos con péptidos (piel, longevidad, recuperación) se dirigen a adultos mayores de 18 años, ya que a esta edad el desarrollo hormonal y óseo ya está completo. Para categorías como anti-edad, longevidad o recuperación de tejido, lo más habitual en la práctica clínica es que el interés comience a partir de los 30-35 años, cuando empiezan a notarse los primeros signos de disminución de colágeno, NAD+ celular o densidad ósea. Sin embargo, la edad ideal de inicio siempre depende de una valoración médica individual, no de una edad fija para todos.